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Monday, January 30, 2017

“Causa perdida”

En español hay  palabras o expresiones idiomáticas cuyo significado dependen del contexto o de la intención comunicativa de cada hablante. En muchas ocasiones si intentas traducir literalmente lo que significan, puede que no vayas a entender a qué están haciendo referencia.
Por tanto es indispensable conocer los significados de dichas expresiones para poder entender e interactuar con las demás personas.  

Por ejemplo:
Decimos  que algo es una “Causa perdida” cuando colocamos todo nuestro esfuerzo y dedicación en un proyecto o en el desarrollo de una idea y vemos que las cosas no van bien a pesar del trabajo realizado y del esfuerzo dedicado a dicho proyecto. Por tanto, solemos decir que hay cosas en nuestra vida (como proyectos, planes y sueños) que son una causa perdida. Esta expresión proviene del título de un libro publicado en Estados Unidos en 1866.

Si te dicen que te gustan las causas perdidas podría ser porque estás tratando de ayudar a que alguien cambie y no lo vas a lograr nunca de acuerdo a la opinión del que te lo está diciendo.
Por ejemplo: este trabajo de Matemáticas es una causa perdida, no puedo desarrollar ningún ejercicio.
Pero, también le podemos atribuir esta condición a una persona a la cual se le ha dedicado mucho trabajo pero no responde de la forma en la que esperamos. Por ejemplo:
-Maicol es una causa perdida, lo ayudé a estudiar para el examen pero no quiso poner de su parte para aprender las lecciones.
En ocasiones las personas creen que pueden cambiar la conducta o gustos de las demás personas, sería una causa perdida tratar de que la persona que te gusta se transforme en la persona que tú deseas, porque cada persona tiene su forma particular de ser.
Por ejemplo: Marcos quiere que su novia deje el gusto por las fiestas y  dedique su tiempo en actividades deportivas.



Si Marcos el joven en el anterior ejemplo, intentara por todos sus medios cambiar el gusto que su novia tiene por las fiestas, estaríamos entonces ante  una causa perdida, porque nadie puede influir en los gustos personales, preferencias y decisiones de otros.

Hay cosas en esta vida que suelen ser una causa perdida, pero es mejor saber que por lo menos se intentó hacer un cambio en algo o en alguien, que estar pensando y diciendo luego: “Qué tal si lo hubiese intentado”.

Katherine Castellar M.
Docente ELE